Muchas veces, la sensatez admite el desatino. La liviandad exacta que necesita la espesura.
El Festival NO CONVENCIONAL se dirige, en el mejor sentido de la palabra, a ese mundo ambiguo donde lo que sucede es a la vez muy reconocido y muy difícil de explicar. Carecer de la palabra justa para describir algo, para decir algo, para decirle algo a alguien, no nos obliga a enmudecer. Nos importa que las cosas sucedan, que salgan bien aunque no podamos explicarlas con claridad.
A veces, la aproximación a lo lejano (o a lo nuevo), tiene un aire reverencial o cauteloso, pero somos cada uno de nosotros quienes medimos la distancia y decidimos cómo enfrentar ese misterio, como si decidiéramos la graduación nunca exacta de un catalejo.
El festival nació para incorporar a la vida cotidiana, situaciones artísticas imprevistas. Es necesario tener siempre el radar funcionando. Una pregunta que no tiene respuesta se mantiene abierta como una prolongada inseguridad de la razón.
La expectativa nunca se equivoca.
En ese sentido se realza el objetivo del Festival NO Convencional: unir en un mismo espectáculo a profesionales con estudiantes, artistas de trayectoria con público amateur. Se trata en todo caso, de una vocación inevitable.
MB.